A estas alturas del año, los durazneros de Richard Lial en Escalon —rebosantes de flores blanco-rosadas— ya deberían haber sido podados. Pronto habría que fumigar las flores, y él alimentaría las 105 acres con el agua y el fertilizante necesarios para sus hermosos duraznos cling de verano. Pero este año no. Nada de eso vale […]
